Hace 2 semanas
martes, 27 de noviembre de 2012
El crecimiento del ser humano, debe ser siempre observado en términos físicos, psicológicos, cognitivos y sociales. Ignorarlos implica no tomarlos en su integridad.
El niño dejó de ser un "objeto que se maneja" para constituirse en un ser humano cuyo crecimiento y desarrollo se conduce y se guía respetando sus únicas e individuales maneras de crecer. Es así que la psicología entró en la odontología por imperio de las circunstancias.
Dr. Cohen Alberto
lunes, 26 de noviembre de 2012
celular como extensión del cuerpo
¿Quiénes habrán sido los genios que taparon el río con edificios y el cielo con cables? Tantos kilómetros de cable sirven para unirnos o para mantenernos alejados... cada uno en su lugar?
La telefonía celular invadió el mundo con su promesa de estar conectados siempre. Mensajes de texto, un nuevo lenguaje adaptado para diez teclas que reduce una de las más hermosas lenguas a un primitivo, limitado y gutural vocabulario.
El futuro está en la fibra óptica, dicen los diccionarios, como gran cosa prometen que vas a poder subir la temperatura de tu casa desde tu trabajo. Está claro, está previsto que no haya nadie que te espere con la casa calentita.
Bienvenida a la era de las relaciones virtuales.
domingo, 18 de noviembre de 2012
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Rayuela 93
Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.
lunes, 12 de noviembre de 2012
jueves, 8 de noviembre de 2012
8N
No digan por un país no sé cuánto, por una provincia no sé qué. Digan cómo. Digan un plan. Digan qué idea. Digan el proyecto. Digan los pasos. No digan para terminar con tal cosa, para continuar con tal otra. Digan cómo. Digan con qué recursos. Digan con qué criterio. Digan con qué medidas. No digan frases vacías. No digan palabras tan generales. No digan “seguridad” si no
dicen cómo. No digan “educación” si no dicen cómo. No digan “cambio” si no dicen cómo. Digan cómo. Concretamente cómo. Sinceramente cómo. Digan las respuestas; las preguntas las conocemos todos. Digan visiones reveladoras. Digan algo de los pensadores que leyeron, cuáles rescatan, con cuál disienten. Digan qué saben de filosofía política, digan qué saben de los problemas de la gente. Digan qué saben de economía, digan qué recetas ya fallaron y cuáles aún no se han probado. Digan la historia, las causas. Digan cómo saben lo que saben. Digan algo que no...
haya dicho nadie, algo que no sepamos. No digan discursos que no dicen cómo. No digan obviedades. No digan vaguedades. No digan sólo los titulares de las cosas. Digan las cosas. Digan con qué cálculos. Digan de qué manera. Digan con qué medios. Digan por cuál camino. Digan cómo. Específicamente cómo. Técnicamente cómo. Detalladamente cómo. Sabiamente cómo. No digan sólo eslóganes. No digan por arriba. No digan “salud” si no dicen cómo. No digan “vivienda” si no dicen cómo. No digan “empleo” si no dicen cómo. No digan lo que ya escuchamos mil veces, lo que ya sabemos de memoria. Digan una que no sepamos todos. Digan y sorpréndannos por lo ilustrados, por lo preparados, por lo sensibilizados. Digan y sorpréndannos por lo creativos, por lo comprometidos, por lo bienintencionados. Digan lo que quieren hacer, pero digan cómo. No digan palabras recitadas. No digan frases hechas por los asesores de imagen. No digan discursos de cartón. Digan cómo. Simplemente cómo. Claramente cómo. Particularmente cómo. Responsablemente cómo. Digan un plan. Digan qué idea. Digan el proyecto. Digan los pasos. Por cuál camino. Con qué recursos. Con qué criterio. Con qué medidas. Digan cómo. Los estamos escuchando...
Mex Urtizberea
lunes, 5 de noviembre de 2012
viernes, 2 de noviembre de 2012
lunes, 29 de octubre de 2012
Aplastamiento de las gotas
Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran, me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.
miércoles, 24 de octubre de 2012
sábado, 20 de octubre de 2012
medianero
Brotan en el cemento mismo, crecen donde no deberían crecer; con una paciencia y voluntad ejemplar logran erguirse con dignidad, sin ningún estirpe, salvajes, inclasificables para la botánica.
Una extraña belleza tambaleante, absurda, que adorna los rincones más grises. No tienen nada y nada las detiene.
Una metáfora de vida incontenible, que paradójicamente, enfrenta mi debilidad.
martes, 16 de octubre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
domingo, 7 de octubre de 2012
En realidad era una operación de ida y vuelta. La solidaridad de las palabras empezó usufructuando puentes levadizos pero acabó construyendo puentes estables, estableciendo así un vínculo peculiar, cada vez con menos heridas y más necesidad del otro. La solidaridad era también manos que se encontraban, abrazos casi furtivos, o la compartida visión de la noche a través del angosto ventanal de la buhardilla. Casi siempre cocinaba él, pero ella solía traer, ya preparadas, unas ensaladas exquisitas.
lunes, 1 de octubre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
el mismo amor, el mismo río...
Vivo en una ciudad que amo y estoy enamorada de otra que está enfrente, separadas apenas por un río...
Se puede tener dos amores ¿?
Buenos Aires es intensa, ofrece demasiado. Ahí está mi hogar, es donde elijo vivir hoy.
Montevideo es encantadora, regala lo esencial. Sueño con vivirla un tiempo... la disfruto en vacaciones, ayer y mañana.
En Buenos Aires sentí la necesidad de viajar a Montevideo a hacer fotos.
Nunca imaginé que me conmovería tanto...
Este invierno revelo las instantáneas de una ciudad que con sus pausas hace latir muy rápido mi corazón abierto, en simultáneo, en las dos orillas del mismo río...
Tulita
sábado, 22 de septiembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
jueves, 13 de septiembre de 2012
Axolotl
Sólo una cosa era extraña: seguir pensando como antes, saber. Darme cuenta de eso fue en el primer momento como el horror del enterrado vivo que despierta a su destino. Afuera mi cara volvía a acercarse al vidrio, veía mi boca de labios apretados por el esfuerzo de comprender a los axolotl. Yo era un axolotl y sabía ahora instantáneamente que ninguna comprensión era posible. Él estaba fuera del acuario, su pensamiento era un pensamiento fuera del acuario. Conociéndolo, siendo él mismo, yo era un axolotl y estaba en mi mundo. El horror venía -lo supe en el mismo momento- de creerme prisionero en un cuerpo de axolotl, transmigrado a él con mi pensamiento de hombre, enterrado vivo en un axolotl, condenado a moverme lúcidamente entre criaturas insensibles. Pero aquello cesó cuando una pata vino a rozarme la cara, cuando moviéndome apenas a un lado vi a un axolotl junto a mí que me miraba, y supe que también él sabía, sin comunicación posible pero tan claramente. O yo estaba también en él, o todos nosotros pensábamos como un hombre, incapaces de expresión, limitados al resplandor dorado de nuestros ojos que miraban la cara del hombre pegada al acuario.
Colombres 963 decía: tengo una vida de pez. Era mi pintada favorita. Ayer la vi y estaba pintada, de blanco. No viajo más del lado izquierdo del 7
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