Hace 2 semanas
viernes, 25 de mayo de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
2 años, y Valentina aquí
Esto que estás oyendo ya no soy yo, es el eco, del eco, del eco de un sentimiento
su luz fugaz alumbrando desde otro tiempo,
una hoja lejana que lleva y que trae el viento.
Yo, sin embargo, siento que estás aquí,
desafiando las leyes del tiempo y de la distancia.
Sutil, quizás, tan real como una fragancia:
un brevísimo lapso de estado de gracia.
Eco, eco
ocupando de a poco el espacio
de mi abrazo hueco...
Esto que canto ahora, continuará
derivando latente en el éter,
eternamente...
inerte, así, a la espera de aquel oyente
que despierte a su eco de siglos de bella durmiente...
esto que estás oyendo
ya no soy yo
miércoles, 16 de mayo de 2012
un poco de Onetti
... a veces pienso en ella y hay una aventura en que Ester viene a visitarme o nos encontramos por casualidad, tomamos y hablamos como buenos amigos. Ella me cuenta entonces lo que sueña o imagina y son siempre cosas de una extraordinaria pureza, sencillas como una historieta para niños.
jueves, 10 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
domingo, 6 de mayo de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
La última vez
¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste? No buscando una respuesta ni encontrando una certeza, sino la última vez que te escapaste de lo cotidiano y te detuviste. No por cansancio ni por desidia, sino porque sí. ¿Cuándo fue la última vez que te detuviste y dejaste que todo a tu alrededor flotara? Como quien se anima a desconectar las cosas, a quitarles su carácter de utilidad, a sacarlas de la lógica del cálculo. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que no sirviera para nada? Para nada ni para nadie, ya que las servidumbres se presentan de formas muy misteriosas. Algo que no fuese pensado desde la ganancia, el interés o el egoísmo. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo porque sí? No porque te convenía o porque lo necesitabas, o incluso porque lo querías; sino porque sí. O al revés: ¿cuándo fue la última vez que la casualidad hizo con vos algo? No algo productivo, ni profundo, ni siquiera algo en sentido estricto. ¿Cuándo fue la última vez que le diste un abrazo a alguien? No a tus seres queridos ni a personas conocidas, sino a “alguien”, no importa a quien. ¿Cuándo fue la última vez que diste? No importa qué. Un regalo no vale por lo que es, sino que vale en tanto regalo. Un regalo no vale. Un regalo no es. Se da y no vuelve. ¿Cuándo fue la última vez que te abriste? ¿O que no te cerraste? ¿O que demoliste tus puertas? ¿O que dejaste entrar al indigente? ¿O que ese otro irrumpió en vos y te llevó puesto? ¿Cuándo fue la última vez que recordaste? No cuando vence la factura de gas o la fecha del examen, sino que te recordaste como una trama, como una huella, como parte del relato en el que te ves inmerso, como el deseo de querer seguir narrándote. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste? Simplemente lloraste. De alegría, de tristeza, da igual. Llorar, como quien expresa en ese acto primitivo la existencia viva; como quien solicita, pide, ruega, pero no reclama, ni exige, ni cree merecer. ¿Cuándo fue la última vez que te perdiste? No en esta calle o en este trabajo o con este proyecto compartido. Perderse, dejándose llevar por ese acontecimiento imprevisible, dejándolo ser. El mundo está repleto de carteles y señales. El mundo está lleno de héroes que te proponen un formato industrial del ser uno mismo y una carrera exitosa basada en el afianzamiento de lo que sos. No importa qué sos, sino abroquelarte en lo tuyo, o en los tuyos, y sobre todo erigir los muros que hacen del otro y de lo otro algo invisible. Por eso perderse, como quien pasea sin rumbo, o habla con una tortuga, o le pide perdón a un helado por comérselo. Como quien se baja del colectivo para caminar por esas calles extrañas, como quien encuentra una mirada que lo devuelve para adentro y cae en el abismo. ¿Cuándo fue la última vez que tuviste miedo? No por lo que te pudiera pasar, sino por pensar que tal vez nunca no te pasara nada. ¿Cuándo fue la última vez que preferiste la nada al ser, un olor a un concepto, un insomnio a un ansiolítico, un árbol viejo a un ascensor? ¿Cuándo fue la última vez que te traicionaste, que te animaste, que transgrediste, que te lanzaste, que tuviste un sueño, que creíste, que descreíste, que te arrepentiste, que te afirmaste, que te cuestionaste, que soltaste lo propio y te abriste a la pregunta? ¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste?
S·
sábado, 21 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
viernes, 6 de abril de 2012
martes, 3 de abril de 2012
Siempre que viene el tiempo fresco, o sea al medio del otonio, a mí me da la loca de pensar ideas de tipo eséntrico o esótico, como ser por egenplo que me gustaría venirme golondrina para agarrar y volar a los paíx adonde haiga calor, o de ser hormiga para meterme bien adentro de una cueva y comer los productos guardados en el verano o de ser una bívora como las del solójicO, que las tienen bien guardadas en una jaula de vidrio con calefación para que no se queden duras de frío, que es lo que les pasa a los pobres seres humanos, que no pueden comprarse ropa con lo cara questá, ni pueden calentarse por la falta del querosén, la falta del carbón, la falta de lenia, la falta de petrolio y tamién la falta de plata, porque cuando uno anda con biyuya ensima puede entrar a cualquier boliche y mandarse una buena grapa que hay que ver lo que calienta, aunque no conbiene abusar, porque del abuso entra el visio y del visio la dejeneradés tanto del cuerpo como de las taras moral de cada cual, y cuando se viene abajo por la pendiente fatal de la falta de buena condupta en todo sentido, ya nadie ni nadies lo salva de acabar en el más espantoso tacho de basura del desprastijio humano, y nunca le van a dar una mano para sacarlo de adentro del fango enmundo entre el cual se rebuelca, ni más ni meno que si fuera un cóndoR que cuando joven supo correr y volar por la punta de las altas montanias, pero que al ser viejo cayó parabajo como bombardero en picada que le falta el motor moral. ¡Y ojalá que lo que estoy escribiendo le sirbalguno para que mire bien su comportamiento y que no searrepienta cuando es tarde y ya todo se haiga ido al corno por culpa suya!
CÉSAR BRUTO, Lo que me gustaría ser a mí si no fuera lo que soy (capítulo: Perro de San Bernaldo).
sábado, 31 de marzo de 2012
miércoles, 28 de marzo de 2012
lunes, 26 de marzo de 2012
viernes, 16 de marzo de 2012
atrevida, vida
dice:
yo te quiero para mí
todo el tiempo que me dejes
dice:
todo el tiempo
imaginate si mañana te digo, qué tal si nos vamos vivir juntos?
y nos alquilamos un lindo departamentito
para hacer el amor
todo el tiempo
dice:
te digo no hace falta, yo tengo el mío pa que vivas cuando quieras y te vayas cuando quieras
dice:
no vamos a dejar dormir a los vecinos... ni la siesta!
jueves, 15 de marzo de 2012
¿quién nos entiende a las mujeres?
los de afuera, los de palo, opinan y dicen que es imposible que puedan quererse todo lo que se quieren...
pero no es imposible.
después de todo lo que había pasado, ahí estábamos, queriéndonos, sin tratar de entender por qué.
domingo, 11 de marzo de 2012
viernes, 9 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
citamujercita
la nena ya no lo es. el crecimiento de su mente, cuerpo y alma es directamente proporcional al de sus senos. ella baila y vuela. siente y explota. vive, muere y renace cada día. dice te odio cuando te ama o qué me interesa ese puto interés de interesada, y no le interesa. acto seguido lee un chiste de Lorenzo y Teresita.
ella prefiere que la rieguen y no la ahoguen, pero si viene la sequía de amor se larga unos llantos que inunda la cama, la maceta, las raíces, la tierra y los lagrimales de la fraternidad contribuyen al tsunami
no te enamores de nadie
mi vida,
mi amor.
lunes, 5 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
jueves, 1 de marzo de 2012
1530 chimpancés
Andrés viene y no quiere irse. y vuelve. está ahora. lo veo un día desde un auto cruzando la avenida, vestido como siempre de feria americana. jeans-jeans. entrando al Museo; pero él no me ve porque no escucha que lo saludo. además los vidrios son polarizados y mejor, porque no quiero que me vea ahí dentro, prefiero cruzarlo y yo arriba de una bici. quiero confesarle que no hice caso a sus sabios consejos, que se me pasó el verano y no toqué Histología. que todavía me debe la monografía de las nomeolvides y que su libro Ecología contada con sencillez está por la mitad. mañana lo termino en el 41. promesa. no me porté bien este verano Andrés. ahora uso gmail, por eso ya no te escribo, pero me acuerdo de vos, porque estás en cada autótrofo, en cada translocón o péptido señal.
te vas a acercar Andrés: el lunes te cuento que en la oficina ya todos saben que ser vegetariano no es mala palabra, viven de ensalada (como la canción) y comen muchas proteínas
viva la onda verde
que te quiero verde
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