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Amorcito, mi amorcito más pequeño, frágil y fuerte. Qué alegría verte así, cada día más fantástica, increíble y linda; tan grande, tan Juani única.
No sabes, al menos por ahora, no sabes qué bien, qué lindo decis: "te amo tía".
No sabes que me deshaces y me volvés a hacer cuando tus brazos de azúcar me abrazan con firmeza el cuello.
Yo también te amo, en este día y cada día, con todo el amor que me sale.
LA tele dispara imágenes que reproducen el sistema y voces que le hacen eco; y no hay rincón del mundo que ella no alcance. El planeta entero es un vasto suburbio de Dallas. Nosotros comemos emociones importadas como si fueran salchichas en lata, mientras los jóvenes hijos de la televisión, entrenados para contemplar la vida en lugar de hacerla, se encogen de hombros.En América Latina, la libertad de expresión consiste en el derecho al pataleo en alguna radio y en periódicos de escaso tiraje. A los libros, ya no es necesario que los prohíba la policía: los prohíbe el precio.
EMPERO-ESPERO¿empero espero?¿empero? ¿espero?
Hace unas semanas un pibe me dijo: "vos tenés cara de ser de Flores", le pregunté por qué, y no quiso o no supo contestarme. No le di importancia y seguí mi camino. Al otro día mi hermana trajo un libro a casa, de O.Girondo y me senté cómodamente en mi cama a leerlo. Me topé con esto, y me acordé del comentario. (¿qué me habrá querido decir? diría Quico)
Las chicas de Flores, tienen los ojos dulces, como las almendras azucaradas de la Confitería del Molino, y usan moños de seda que les liban las nalgas en un aleteo de mariposa.
Las chicas de Flores, se pasean tomadas de los brazos, para transmitirse sus estremecimientos, y si alguien las mira en las pupilas, aprietan las piernas, de miedo de que el sexo se les caiga en la vereda.
Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás -empavesadas como fragatas- van a pasearse por la plaza, para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforescentes, se enciendan y se apaguen como luciérnagas.
Las chicas de Flores, viven en la angustia de que las nalgas se les pudran, como manzanas que se han dejado pasar, y el deseo de los hombres las sofoca tanto, que a veces quisieran desembarazarse de él como de un corsé, ya que no tienen el coraje de cortarse el cuerpo a pedacitos y arrojárselo, a todos los que pasan por la vereda.
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo del dentífrico.
El niño, calato como un ángel pero sin alas, inocente de su propia inocencia, camina por la playa desierta y madrugona, hundiendo cautelosamente sus pies, todavía rosados, todavía fríos, en esa cambiante frontera que separa la arena de la olita. Descubre un tibio placer en ese gesto neutro, misterioso, que lame sus tobillos. No reflexiona. Simplemente disfruta. El mar no tiene para él ni pasado ni futuro. Es tan sólo una lengüeta que viene a acariciarlo, a darle bienvenidas. Y él corresponde y sonríe, a veces hasta ríe con breves carcajadas. En realidad, juega consigo mismo y con el mar. Y todavía no sabe que éste no se entera, todavía ignora que el mar es de una indiferencia insoportable, que el mar es la única tumba móvil, que el mar es la muerte en estado de pureza. En ese punto, el niño se detiene y ve a la niña.
Lejos, en términos infantiles, pero bastante cerca en cualesquiera otros, la niña, calata como otro ángel pero también sin alas, viene a su encuentro por la arena que aquí y allá se alza y vuela gracias al aire matinal y marino. No se atreve todavía a pisar el agua, sólo permite que la arena livianísima suba y baje por entre los finos dedos de sus pies brevísimos. Allá arriba, entre los pinos y eucaliptus, están las casas de los padres, los tíos, los adultos en fin, que todavía se reponen de la fiesta de anoche. Al igual que el niño, tampoco ella reflexiona. A penas si siente una repentina curiosidad por esa imágen rosácea que se acerca (o tal vez es ella la que se va acercando ¿o serán ambos?) y le vienen ganas de hacerle una señal, un saludo, un signo. La niña abre los brazos y ve que la imagen rosácea también abre los suyos. Entonces se forma en sus labios una sonrisa primaria, en soledad, tan espontánea como autosatisfecha.
(...)
Y se hizo luz, se hizo silencio,
y en un momento todo paró y nació el amor. Nació el amor
Hace unos días vino, volvió, sí, ¿para quedarse? no estoy segura, creo que dentro de unos días se irá, y qué bien.Dio el presente en este presente, pero solía pasar en el pasado, me visitaba, esporádicamente: cuando le pintaba.Renato Rodriguez es un poco molesto, y por sobre todas las cosas inoportuno. Además no puedo disimularlo, se me nota; aparece y todos se dan cuenta. Me miran fijo y listo, ya saben que tengo una personita pegada en el rostro. Claro, se me nota en la mirada, y sobre todo en la boca.El lunes lo recordé, lo vi cuando me miré en el espejo, y para qué mentir? rogué que no apareciera, que se fuera, no lo quería acá. Pero apareció de prepo, sin pedir permiso. A veces no se puede lidiar con tanta naturalidad, y fue como la resurrección; ay Renatito, qué venís a hacer, aquí y ahora?El martes lo detesté, hasta me ardió un poquito. No pude hacer nada más que esperar, bien sé que si no le doy la importancia que se merece se va por donde vino. Lo conozco, hace tres años anda rondando. Así que no le dí pelota, lo dejé solo, a pesar de que estaba conmigo en todo momento, lo dejé y como para hacerse el protagonista de la historia me hinchó: la paciencia, las pelotas (que no le di) y el labio.El miércoles su "estar" ya era algo normal, era amigo y enemigo a la vez. Renato. Sabía que no iba a durar (mentira). No tanto. Sufrió la metamorfósis. Se endureció y me aflojé. Ya está, ya falta menos, cada vez menos.El jueves los dos queríamos el acabose, me parece, así que se empezó a secar, solito, también se cansó de mí, y no obstante seguía al pie del cañón. Ya no era la única que hablaba de él, los otros también preguntaban. "Que mañana no esté más, que se vaya, que se caiga".Viernes: nos miramos a la mañana, y pasado el mediodía. Anda con ganas de despegarse. Armó las valijas, a escondidas. Renato no dice mucho, pero hoy me habló, lo escuché y dijo que esta noche se queda conmigo, así que decidí no salir con las chicas, con la condición de que mañana cuando me despierte él no esté. Quiero que se vaya y no enterarme. Que se tome el primer avión a Praga y que no vuelva por mucho tiempo, o mejor, nunca más.Ya le dije que no voy a hacer méritos, no voy a llamarlo, no voy a provocarlo ni a insinuarle que aparezca, porque las semanas con Renato me hacen olvidar que estoy de vacaciones.Bueno, de todos modos escribo esto y claro está, lo hago porque el ocio me invita, así como Renato me invita a no comer helado de chocolate con almendras al Rhum.Sos pesado éh! como collar de melones.
Creo que, para su evasión, aprovechó una migración de pájaros silvestres.

H O Y
te
quiero
MÁS
a
N
O
E
L
I
A
no le gusta sacarse fotos, hoy cumple 19, hoy la amo, y mañana también.
La libertad sólo es visible para quien la labra y en lo prohibido brilla astuta la tentación. Nacer a veces mata y ser feliz desgarra. ¿A quién acusaremos cuando triunfe el amor?
porque tú siempre existes dondequiera, pero existes mejor donde te quiero:
b a s t a n t e
(a pesar de que el bastante ya quede corto)
flor de flori, felí cumpleeee

algo me dice que santo tereso no es lo mismo
sin las dos toninas que se quedaron varadas en la plataforma once de retiro.
no juegues con fuego
porque lo podés apagar
Te encargaste de otorgarme una temprana maduración
de expulsarme de la infancia sin más
con más.
Un crecimiento imprevisto, que cambió la historia
cambió la vida
no sólo la mía en particular, sino la vida en general.
Me hiciste partícipe de una felicidad obligatoria
que me hizo feliz, de verdad
que me enderezó
y modificó todos mis esquemas.
Renací.
A veces hasta me cuesta acordarme cómo era
o lo que fui.
Pero claro, para vos todavía sigo verde
lejos estoy de caerme en la tierra
de ser esa fruta madura y podrida
sí
jamás voy a ser lo que esperás
contesto mal: soy una pendeja de mierda
contesto: soy una desubicada
no contesto nada: no me sale nada
por primera vez elijo el silencio,
lo elijo a pesar de que bien sé que callarse no sirve nunca.
Te escucho, solamente escucho
el nudo que tengo no me deja emitir sonido alguno
y me toca ser la peor de la historia.
Y me provocás
me decís cosas
las más feas que escuché alguna vez
de las más terribles
y las palabras se van acrecentando
van tomando valor, sólo porque salen de tu boca
se tiñen del peor color porque vos las pronunciás
no puedo creer lo que decís, lo que sentís, lo que hacés
basta, por favor. Basta.
Y ya está.
ya está?
esto es de verdad lo que querías?
esto es de verdad lo que preferís?
bueno, listo
estamos a mano
seremos dos personas lastimadas entonces
(o diez)
si lo que buscabas era transmitir algo de lo que te pasa
lo transmitiste, y de la manera más horrible.
En la competencia de quién sufre más
estamos empatados.
Para qué mentir?
decime vos, para qué?
podés decir la verdad
qué bueno, ya optaste por hacerlo,
decís la verdad sin rodeos, sin escrúpulos
la decís, y tu voz se convierte en el juicio más duro.
Te acordás cuando sólo mentías?
y sólo yo escuchaba tus verdades...
sólo yo sabía, lo mejor y lo peor de vos
tus virtudes y tus defectos.
Siempre procuré resaltar lo primero, y aún hoy,
a pesar de todo
lo sigo haciendo.
Pero ya no hay vuelta, al menos de tu lado
entonces, mejor, mi lado se va para otro lado
esta loca se va con cualquier loco
a seguir con su egoísmo egoísta
a mirar su ombligo, y si puede, otros
(acordate que uso lentes)
Entendeme.
No me entendés, no entendés nada ya
no querés entender
y parece que la ceguera más zarpada es la tuya.
No te preocupes por mí
yo voy a estar bien,
voy a seguir sonriendo todos los días
voy a levantarme cada mañana,
preparme el desayuno y darme cuenta que llego tarde.
Voy a maldecir y nada va a cambiar
quizá yo un poco,
todos los días un poco, voy a intentarlo.
Acordarme de los mejores momentos
de tus especiales palabras
de esas que enseñaban y no reprochaban
de esas que decían y no protestaban
de esas que lejos estaban de herirme
de esas que abrían los ojos y no los humedecían
de esas que despertaban, que no dejaban dormir.
Confiaba en tu voz, te juro que lo hacía
y hasta lo hago. pero
Ahora decís que no hay mañana
y ni siquiera proclamás el pasado.
Ya nada te importa
"crecé Sofía, madurá"
todavía no crecí lo sufiente
nunca voy a ser lo bastante Sofía para vos
y está bien, yo también me cansé.
El único problema es que mis cansancios no duran mucho
sabes?
Lo quieras o no algo nos une
o más bien todo.
Te alejes, te acerques, te vayas o te quedes
voy a estar en tus mejores sueños
y en tus pesadillas.
Ojalá llegue el día en que la confianza vuelva
pero ya no sé
ya no sé qué pensar
qué sentir
qué decir
ni qué escribir.
Me partiste, me dejaste, me soltaste
y yo?
qué es esto? qué sos? qué soy?
maldecí
mal-decí
si ese es tu desahogo, hacelo, te entiendo, pero no lo acepto
ya no
no debo, ni puedo.
Porque ni mi perdón te basta
un perdón inútil. Imbécil
Ahora sí: buena suerte, buena vida
ojalá la tengas sin mi, conmigo
ojalá la tenga sin vos, sin vos.
- tengo miedo- a qué juani?- tengo miedo- no pasa nada, la tía está acá
- bueno, abrazame
(acto seguido sonríe. qué pibita)
La MesaP O M E L O(sábado 10)

por favor, estos dos me pueden.
un mes sin verlos, ya extrañaba que me digan: vino la niñera!! sofiiiiiiii